La NIA 560 trata de las responsabilidades del auditor en relación con los hechos posteriores al cierre en una auditoría de estados financieros. Los estados financieros pueden verse afectados por determinados hechos que ocurran después del período sobre el que se informa.
Los objetivos del auditor son: (a) obtener evidencia de auditoría suficiente y adecuada sobre si los hechos que ocurran entre la fecha de los estados financieros y la fecha del informe de auditoría y que requieran un ajuste, o una revelación de información, en los estados financieros se reflejan de manera adecuada en los mismos de conformidad con el marco de información financiera aplicable; y (b) responder adecuadamente a los hechos que lleguen a conocimiento del auditor con posterioridad a la fecha del informe de auditoría.
Nuestros especialistas pueden analizar cómo aplica esta disposición a tu situación particular.
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